Evocada en mi mente su imagen,
En su rostro la luz que el pasado se ha llevado;
Veo ahora mis debilidades más puras e indefensas.
Dondequiera que voy esta su voz.
Miro el anochecer de este día; respiro el viento de vida;
Al cerrar mis ojos veo la luz de su mirada.
Extasiado, levitando como cuerpo fantasmal sobre la tierra.
El tiempo volverá entonces;
La realidad me espera y muero nuevamente en el olvido.
Anochecer frío y oscuro, funesto y silencioso;
Creo en este final, como el último aliento de mi cadáver.
En cada sueño vivo, escucho y puedo sentir, la presencia que se ha ido.
Duermo en el letargo infinito de mis pensamientos;
La lluvia escucha, pero jamás me ha de comprender;
Tengo quizás por compañero inseparable al silencio.
Puedo ver en cada anochecer,
El recuerdo vuelve, pero jamás el regocijo en mi encuentra…
Errante soy eterno. Lejos de la realidad desaparezco.
En su rostro la luz que el pasado se ha llevado;
Veo ahora mis debilidades más puras e indefensas.
Dondequiera que voy esta su voz.
Miro el anochecer de este día; respiro el viento de vida;
Al cerrar mis ojos veo la luz de su mirada.
Extasiado, levitando como cuerpo fantasmal sobre la tierra.
El tiempo volverá entonces;
La realidad me espera y muero nuevamente en el olvido.
Anochecer frío y oscuro, funesto y silencioso;
Creo en este final, como el último aliento de mi cadáver.
En cada sueño vivo, escucho y puedo sentir, la presencia que se ha ido.
Duermo en el letargo infinito de mis pensamientos;
La lluvia escucha, pero jamás me ha de comprender;
Tengo quizás por compañero inseparable al silencio.
Puedo ver en cada anochecer,
El recuerdo vuelve, pero jamás el regocijo en mi encuentra…
Errante soy eterno. Lejos de la realidad desaparezco.

