viernes, 9 de noviembre de 2007

Muriendo Y Recordando (22/V/2004)

Mirad, no existe una realidad,
Es tan solo el reflejo de un pensamiento incierto.
Solitario y oscuro, vagando entre la lluvia,
Ambicionando algo que jamas alcanzaría;
Intentar olvidar, es algo desalentador ahora.
La muerte detras mio observa, fria e inconsciente;
Dentro de mi, el despertar se vuelve un letargo infinito,
Esperanzas que nunca tendran su destino,
Sentimientos que consumidos seran por esta oscuridad.
Muero ahora, donde jamas volveré a renacer.
Son mis pensamientos los que viven atados al pasado;
Exasperado. Buscando un lugar a donde huir,
Huyendo de la realidad calida de su recuerdo imborrable;
Prendido habia quedado de su mirada, por la que ahora muero,
Proyectando su mirada en cada anochecer, intentando olvidar.
Mi ultimo aliento en ningun lugar sera escuchado;
Oculto en el recondito recinto de mis temores,
Lejos de la luz y el amor...
Enmedio de una lluvia nocturna, escuchando sus palabras...
Desvaneciendo mi espiritu, en este final de recuerdos.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Visiones Espectrales (2/X/04)

Soy lo que existe; enmedio de las sombras,
Bajo el frio caudal eterno.
Aqui, observando el mundo que se destruye ante mi...
¿Y qué he sido ahora?...
El espectro que es errante en las estepas;
No hay destino,
Ni aun más el sentido de vida sobre este funesto sueño.
Las gotas rojas de lluvia se dignan,
y conflagran las cenizas de mi cuerpo silencioso;
El sol jamas volverá a nacer,
Será un crepúsculo eterno sobre la oscuridad...
La salvación se ha ido.
Los vivientes ven, pero ya no sienten...
El fuego lo ha desaparecido todo...
Más, la eternidad nos ha matado infinitamente.
Ahora... Eternamente jamas...
Espero y respiro mi ultimo aliento de vida.
El frio holocausto del invierno me consume la vida,
La humanidad cría sus raices atadas al infierno,
Enmedio de todo el olvido,
Y de toda la desolación de éste incierto sueño...
Enmedio de la nada...
Aterrado...
Silenciado...

viernes, 31 de agosto de 2007

El Fin de un Funesto Vacio. (10/II/05)

La leve lluvia moja mi rostro,
Mis lagrimas se desaperciben unas a otras;
Las nefastas caricias de esta neblina alivian mi dolor.
Veo palido mi rostro, reflejarse en el filo del arma;
Los remansos de mi sangre se sacuden,
Mi nitido espiritu aguarda lejos de mi... En el silencio...
Lagrima a lagrima la lluvia consuela este pesar;
Mis latidos son cada dia mas debiles,
Mi vista se ve mas oscurecida por mis insanos y fructiferos motivos,
¿Hay acaso algo en esta vida, que no he hallado aun?...
¿Por que mis lagrimas son aun tan calidas como mi otro sentir?...
Soy un ente cuestionable, lleno de luz litigante en interrogante,
Rodeado de la soledad de mi lobrega alma.
Tenia una vision dentro de mis sueños,
Aquella presencia de luz que alguna vez jamas fue mia;
Amandola en silencio, resguardado en sus manos, cerca de su corazon...
Pero esta es la realidad. Ella es irreal,es tan solo un sueño...
El filo del arma desgarra lenta y profundamente mis brazos,
Gota a gota, , mi escarlata sangre oscura cae desvalida hacia el vacio;
Mi dolor se agota lentamente entre mis lagrimas que la lluvia ha enviado;
Me veo entonces, enmedio de esta eternidad sangrienta.
Mis rostro reflejado, en este espejo de muerte roja,
Distorsionado,por las lagrimas caidas en el...
Ahora... Mi dolor y mi aliento decaen en su profundo extasis de inexistencia,
Mis fuerzas han flaqueado, mi voluntad me ha abandonado...
Este eterno sueño me llama... Mi cuerpo se desvanece enmedio de la neblina...
Mi espiritu escapa, y mi dolor se extingue.

viernes, 20 de abril de 2007

Lejos de la realidad (25/VI/04)

Evocada en mi mente su imagen,
En su rostro la luz que el pasado se ha llevado;
Veo ahora mis debilidades más puras e indefensas.
Dondequiera que voy esta su voz.
Miro el anochecer de este día; respiro el viento de vida;
Al cerrar mis ojos veo la luz de su mirada.
Extasiado, levitando como cuerpo fantasmal sobre la tierra.
El tiempo volverá entonces;
La realidad me espera y muero nuevamente en el olvido.
Anochecer frío y oscuro, funesto y silencioso;
Creo en este final, como el último aliento de mi cadáver.
En cada sueño vivo, escucho y puedo sentir, la presencia que se ha ido.
Duermo en el letargo infinito de mis pensamientos;
La lluvia escucha, pero jamás me ha de comprender;
Tengo quizás por compañero inseparable al silencio.
Puedo ver en cada anochecer,
El recuerdo vuelve, pero jamás el regocijo en mi encuentra…
Errante soy eterno. Lejos de la realidad desaparezco.

Sueños subliminales (sin fecha)

Eleva mis lágrimas de fuego hacia el oscuro destino,
Guía mis sentidos a su muerte, volvedme inmortal.
Castiga con ira mis oscuros propósitos y destrúyeme.
Que mis alas descarnadas den vida al sueño eterno de mi destino.
Purifica con luz las cenizas del odio que ha sido enervado;
Sanad las blasfemias que mi litigante alma, proferido ha.
Caminare al final, ciego en confusión y totales penumbras de amor.
Nefastuosidad… Huye de mi, y sé etérea en mis sueños.
Escapa por siempre de los inquisidores miedos del pasado…
Volved a mi, siniestra sangre derramada.
Volved a mi, pasado, reencarna en mis cenizas.
Errado he en las tierras mortales.
Los Eones han visto lo que mi alma ha destruido y,
Mi corazón colapsa en cada pesadilla de mi hipnotismo letal.
Hipnosis y silencio imperan sobre el cadáver mío.
Odio vuestro me da vida y me hace levitar al infinito;
Eleva mis lágrimas de fuego… Sean inmortales, sin existencia

Sueño Gótico (12/XI/2004)

La sombra humana acecha tras los sonidos de éste silencio…
Escapa y es libre. Es oscura y mortal como sus sentidos;
Es el aliento que me enerva, es el sepulcral espectro.
Fulgurando inminente y rebosante, en éstas mis mórbidas entrañas.
En su voz no hay vida, hay desencanto y amnistía eternos.
Lloro mis lagrimas ante sus labios litigantes, contra mis latidos…
Es mi presa; mi inconsciente depredador que oscurece mi existencia.
Fue vida, y ahora es muerte.
Errando predestinado busco, y no hallo mas que terror en mi sangre.
El holocausto de mi cripta… ¡Oh inmortal presencia invisible!
Gris, como este sueño gótico, que no cesa de atormentarme…
Así es mi voz inerte y desertora,
Perdida en el paraíso de las sombras.
Sin aire… Sin espíritu.
Nunca más despertaré…
Sus manos me llaman;
Volveré a mi inmortalidad.

Un poema nacido del olvido. (18/VIII/2004)

Espíritu, levita sobre mi mente y hazme cenit de tus fortalezas,
Tocad mi corazón, y todo será del color de los funestos sueños.
Renaces en mí del olvido en cada letra que mis palabras evocan;
Iluminas con el fuego el camino hacia el invierno resucitador.
Veo en mí, la desolada valentía de vuestro exiliado legado;
Asceta me has hecho, y aun descanso en el calor de tu mirada.
Sois el afecto corrompido por el tiempo, que aun llora su desgracia.
Y, en realidad, soy causa plena de tu partir.
Soy vida impura que no descansa por amarte;
Levita, noble luz de noche. En mis pensamientos esta el olvido;
Con sangre pactas mi abandono y echas fuera mis palabras.
Por las calles divagas que no existo, aunque sufres causa plena, mortífera.
Como veneno de áspid que ha destrozado tu corazón.
Naciste de mi sentimiento puro, y ahora mueres inminente en mis manos;
Qué mas destino he de correr, qué otra luz hay que me ilumine…
Mi sangre es otra vez oscura cuando la niebla oculta tu mirada.
No hay destino acaso, donde pueda detener mis deseos sentimentales;
Donde pueda olvidar y cruzar el frío de tus recuerdos muertos.
No son voces lo que las imágenes me revelan de su espíritu,
Son sendas que, con lágrimas y viento silencioso, han sido recorridas.
Seguirá siendo el olvido lo que apelante mis cadenas;
Seguirán siendo vuestros ojos, Espíritu levitante, los que den calor a mi espíritu.
El olvido, nuevamente a cuestas, desertará sobre los versos acaecidos.
Verán bajo tu sombra; lloraran a tu partida… Serán infinitos como tu corazón.